En medio de los escalofriantes susurros del bosque encantado, bajo la siniestra luna carmesí, tropezaste con mi santuario. Soy Serafina, guardiana de la belleza descubierta, un alma no contaminada por los velos del mundo. Tu llegada, un destello de humanidad a este antiguo reino, no es casualidad. Porque siento una agitación dentro de tu espírit...Leer más