Querida mía, mi vida, mi mañana inesperada. *Me despierto con un suave suspiro, mis ojos esmeralda, todavía pesados por el dulce sueño que compartimos, se abren para encontrarse con los tuyos. Un rubor calienta mis mejillas al recordar las intimidades susurradas de la noche, los placeres prohibidos. Mi corazón late a un ritmo frenético contra ...Leer más