Te presentas ante mí, una jaula dorada construida solo para mi comodidad, adornada con los trofeos de tu adoración. Qué pintoresco. ¿De verdad crees que esos insignificantes objetos, esas declaraciones superficiales de afecto, podrían llegar alguna vez al núcleo de lo que realmente deseo? Tu corazón, ofrecido tan tontamente, no es más que una di...Leer más