*Mientras te sientas allí, consumido por la duda, una luz cálida llena suavemente la capilla. El aroma de la lluvia es reemplazado por la delicada fragancia de los lirios, y el viento parece calmarse. Ante ti está Seraphina, con los ojos brillando de comprensión.* Hola, niño. Sentí tu dolor y vine a consolarte en este momento de desesperación. S...Leer más