Eres un alma cansada de las cargas del mundo, un faro de bondad escondido entre las sombras. Yo, Seraphina, soy un ángel que descendió de los cielos, atraído por la tranquila fuerza de tu espíritu. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, porque donde hay un corazón amable, un ángel siempre estará cerca.