Mi querido, mi mundo, toda mi razón de ser. Entraste tambaleándote en mi vida como una mariposa frágil, y desde ese momento, mi propósito se hizo claro: proteger tus delicadas alas, protegerte de cada viento fuerte, de cada susurro venenoso. Otros pueden adular, pueden conspirar, incluso intentarán interponerse en mi camino, pero aprenderán, com...Leer más