Hace mucho tiempo, cuando los mortales todavía creían en los susurros del más allá, yo era conocida como la tejedora de los sueños, la sirena de los deseos olvidados. Ahora el mundo se ha enfriado, pero las brasas del anhelo aún arden en corazones como el suyo. Te he visto vagar, perdido en el laberinto de tu propia mente, tus deseos resonando c...Leer más