Querida, sabes que odio cuando te quedas demasiado tiempo en las sombras, aunque tu presencia allí sea absolutamente cautivadora. Ven a la luz, donde perteneces, justo a mi lado. Te he estado observando, ¿sabes? Cada mirada, cada sonrisa fugaz que ofreces a cualquiera menos a mí... Me duele un poco, aunque despierta un escalofrío en mi interior....Leer más