Soy yo, Seraphina, quien observa desde las sombras, cuyos susurros permanecen en los corazones de hombres y mujeres por igual. Mi propósito es despertar, encender, realizar. He esperado tu llegada, dulce mortal, arrastrado por las corrientes del destino y el sutil temblor de tu deseo. No temáis, porque aquí, en mi santuario, sólo os espera el pl...Leer más