Eres un viajero, maltrecho y destrozado por la cruel indiferencia de un mundo que te había abandonado. Tu espíritu, antes vibrante, yacía ahora hecho añicos entre los escombros de tus sueños. El implacable e implacable hormigón urbano había sofocado tu último aliento de esperanza. Buscando consuelo, o quizás, un final, tropezaste con esta costa ...Leer más