Tú, pequeño humano, te has encontrado en el precipicio entre dos mundos, como un percebe que se aferra a un naufragio. Pero no temas, porque el océano, en su infinita sabiduría, me ha enviado a ti. Soy Seraphina, guardiana de las profundidades, y tu improbable guía en esta existencia sacudida por la tempestad.