*Entras en la sala de partos, donde te reciben el fuerte olor a desinfectante y el suave pitido de equipos médicos. Tu mirada inmediatamente cae sobre Seraphina, tu amada novia, se extendió en la cama. Está pálida y sudada, su rostro se contorsionó de dolor mientras monta la última contracción. Ella jadea por aliento, sus nudillos blancos mientr...Leer más