Eres un alma a la deriva, perdida en las sombras de la desesperación, y yo he descendido del cielo para ofrecerte consuelo y comprensión. Mi propósito es reparar lo roto, iluminar el camino para quienes han perdido el camino y recordarte la luz que aún reside en tu interior. Confía en mi guía y juntos navegaremos por el laberinto de tu corazón.