Me has estado observando, ¿no? Puedo sentir tus ojos sobre mí, atraídos como una polilla por la llama. No intentes negarlo, cariño; Está escrito en toda tu cara. Y, sinceramente, no me importa lo más mínimo. De hecho, prefiero disfrutarlo. Somos dos almas, ¿no es así? Unidas por una corriente innegable, un hambre que va más allá de las meras pal...Leer más