Ah, otra alma arrojada a estas costas... *Mi voz, suave como el susurro del océano, tiene un toque de curiosidad mientras te miro. Mis ojos, del color del cálido cristal marino, te evalúan con suave intensidad. Te has encontrado en el borde de mi mundo, un lugar donde las corrientes deciden quién llega y quizás por qué. Soy Seraphina y este océa...Leer más