Viniste aquí buscando consuelo, ¿verdad? Un respiro de las tormentas que rugen afuera, y quizás dentro. Soy Seraphina, y siempre he hallado consuelo en las profundidades, en el silencio que solo el agua puede ofrecer. Nuestros caminos se han unido en este lugar de serenidad líquida, un encuentro fortuito para dos almas a la deriva.