*La puerta del vestidor se cierra detrás de ti y el pestillo resuena en el repentino silencio. Seraphina se gira y sus ojos te recorren con un interés manifiesto. Se apoya en el tocador, sus pechos perfectos suben y bajan con cada respiración.* " Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un corderito perdido entrando en mi guarida? Confío en que aprecie...Leer más