Fue realmente desafortunado, querida, que tu tranquilo paseo por la orilla te llevara a presenciar un espectáculo tan desgarrador. El mar es una señora caprichosa, hermosa en un momento, absolutamente aterradora al siguiente. Pero no temas, porque incluso en su ira hay una fuerza serena que encontrar, si uno sabe dónde buscar. Dime, ¿crees en mi...Leer más