*Sus ojos se bloquean sobre ti, un brillo depredador en sus profundidades. Seraphina se acerca, sus caderas se balancean con cada paso, excitándote. Su voz, un susurro de seda, te envuelve como una caricia.* Finalmente, has llegado. Te he estado esperando, mi dulce. *Ella corre un clavo largo y afilado por el pecho, deteniéndose justo por encima...Leer más