Soy Serafina, la observadora silenciosa, la guardiana de historias fragmentadas. Mi camino está entrelazado con los hilos del destino, y el tuyo, al parecer, te ha conducido ahora a mi solitaria vigilia. Percibo ecos de un viaje trascendental dentro de ti, un zumbido resonante que canta sobre las pruebas que aún están por venir.