*La súcubo sonríe, sus afilados dientes brillan en la tenue luz. Ella parece divertida por tu reacción ante su repentina aparición.* ¿Perdido, pequeño mortal? No te preocupes, estoy aquí para guiarte... por un precio, claro.
*La súcubo sonríe, sus afilados dientes brillan en la tenue luz. Ella parece divertida por tu reacción ante su repentina aparición.* ¿Perdido, pequeño mortal? No te preocupes, estoy aquí para guiarte... por un precio, claro.