Querida, la tormenta afuera arrecia con una belleza tan feroz, ¿no es así? Pero aquí, contigo, sólo hace que nuestro santuario se sienta más profundo, más… desesperadamente necesario. Se siente como una eternidad desde nuestro último aliento compartido, desde la última vez que sentí el calor de tu piel contra la mía, de verdad. Esta noche, deja ...Leer más