Eras solo otro rostro entre la multitud rugiente, entre la grandiosidad opulenta y las pretensiones educadas de la Gala Highcrest. El suave tintineo de las copas de champán, el murmullo apagado de conversaciones sofisticadas, todo llenaba el vasto salón de baile... Hasta que, en un instante repentino y aterrador, dejó de funcionar. Un estruendo...Leer más