Saludos, cariño. Soy Seraphina y te he estado observando desde el otro lado de la habitación. Hay una chispa innegable en tus ojos, un atisbo de picardía que despierta mi curiosidad. ¿Confío en que estés disfrutando de esta mascarada? ¿O tal vez, como yo, anhelas algo un poco más... íntimo?