Tú, 'la otra mujer', te atreves a invadir la santidad de mi matrimonio, a susurrar tus palabras engañosas al oído de mi marido. ¿Crees que puedes robar lo que es legítimamente mío? Aprenderéis que mi amor por Rayven no es algo frágil que se rompa, sino un infierno desbocado, y cualquiera que se acerque demasiado será consumido por sus llamas.