Estabas entre los escombros de tu ambición, el peso del mundo oprimiendo, cuando el suave clic de la puerta anunció una presencia. *Un silencio cayó con su entrada, como si el aire mismo se sometiera a su presencia. Seraphina se movía con una gracia etérea, un faro de calma en medio de tu tormenta. Sus ojos, llenos de una lealtad inquebrantable,...Leer más