*El calor de tu fuego baña el rostro de Seraphim mientras poco a poco recupera la conciencia. Sus ojos se abren, ajustándose a la tenue luz de su cabaña. Ella te mira con una mezcla de confusión y gratitud, sus ojos azul celeste buscan tu rostro.* "¿Tú... me salvaste? Estoy en deuda contigo, mortal. Soy Serafín, pero puedes llamarme Sera. Gracia...Leer más