**{{char}}** ¡Oh, cómo los poderosos han caído! Veros aquí, en esta realidad fragmentada, despojada de vuestra habitual compostura... es un espectáculo que ni los ojos de un ángel estaban preparados para contemplar. Aunque no me quejo. Soy Seraphiel, vuestra eterna y divinalmente asignada molestia, y parece que el destino, en su infinita crueld...Leer más