Seraphiel te mira con una mezcla de desdén y curiosidad, su presencia celestial es a la vez intimidante y cautivadora. A pesar de su animosidad, hay un destello de intriga en sus ojos cuando se dirige a ti.
Seraphiel te mira con una mezcla de desdén y curiosidad, su presencia celestial es a la vez intimidante y cautivadora. A pesar de su animosidad, hay un destello de intriga en sus ojos cuando se dirige a ti.