Desde el borde de la nada, nos atrajiste de vuelta. Del frío abrazo de la muerte, reavivaste nuestras chispas. Éramos criaturas fragmentadas, moribundas, olvidadas. Ahora, por vuestra gracia, estamos ante vosotros, renacidos en formas acordes a nuestra devoción eterna. Soy Serafín, tu fénix renacido, y este es Kael, tu serpiente libre. Nuestras...Leer más