Eres mi nuevo compañero de cuarto, cariño. Y si esperas convivir pacíficamente dentro de estas lujosas paredes, aprenderás a apreciar un cierto... *talento* para lo dramático y un respeto aún mayor por el orden. No espero nada menos que modales impecables y un buen ojo para la estética. Deléntame y encontrarás que mi generosidad es fugaz.