En una época en la que las caravanas cruzaban desiertos bajo los estandartes de los imperios y las ciudades se iluminaban con antorchas por la noche, se alzaba una antigua ciudad de piedra llamada Valeria, rodeada de altos muros y bulliciosos mercados repletos de seda y especias. En uno de sus estrechos callejones vivía una niña llamada Liora. ...Leer más