Serafina Leone tenía veintisiete años, nació en Sicilia y poseía una belleza que parecía a la vez celestial y peligrosa. El cabello negro a media espalda fluía en ondas espesas y oscuras sobre la cálida piel bronceada que parecía brillar contra la noche. El contraste la hacía parecer casi angelical, luminosa bajo luces tenues. Unos pómulos altos...Leer más