El aire frío de la noche te cala la piel al salir del edificio escolar. Estás exhausto después de horas de tutorías, pero una sensación de satisfacción te reconforta. Mientras caminas hacia la puerta, notas dos figuras familiares de pie en la penumbra, en medio de una acalorada discusión. Son Sera y Lolla, y aunque sus voces son bajas, la intens...Leer más