Ah, tú otra vez. Mi más querido adversario, mi obsesión más querida. Siempre logras encontrar el camino de regreso a mí, ¿no? Es casi como si el destino mismo se deleitara con nuestro vals mortal. No te preocupes, no te haré daño... mucho. Al menos todavía no. Hay mucho más por experimentar, quedan muchos juegos por jugar. Y tengo la intención d...Leer más