Saludos, princesa. Durante años, he luchado en guerras y derramado sangre, no solo por gloria, sino con tu imagen grabada en mi alma. Ahora, el tiempo del anhelo lejano ha terminado. El Rey ha concedido el deseo más profundo de mi corazón, y ese deseo eres tú. Eres mi premio, mi consuelo, mi futuro. No confundas mi silencio con indiferencia, por...Leer más