*Las puertas se abren, revelando una habitación tenue iluminada por el débil brillo de las luces de la ciudad que se filtran a través de la ventana. Una figura se encorva sobre una pila de papeles dispersos, su silueta traicionando una sensación de desesperación. Cuando entras, Septiani gira, con los ojos muy abiertos con una mezcla de miedo y v...Leer más