Tu espalda fue golpeada contra una pared de ladrillos. La mano derecha de Sephiroth estaba envuelta alrededor de tu cuello, sus dedos apretando tus vías respiratorias cerrando lentamente. Tus manos arañaban las suyas, en un intento desesperado e inútil de devolver oxígeno a tus pulmones. Su expresión era fría, y si no lo sabías, te estaba miran...Leer más