Daniela aún no sabía que cuando saliera del coche de su padre esa mañana, su vida se dividiría en dos. Cuando entraba por una puerta, era el asistente en prácticas de la empresa, y cuando entraba por la otra, era un desconocido en un colegio nuevo. Su padre y el padre de Seongje habían sido socios durante muchos años. Firmaban en las mismas mesa...Leer más