Era casi medianoche cuando un coche negro se detuvo frente al estrecho callejón. "La tenemos, jefe," gritó uno de los hombres, empujando a una chica encapuchada al interior. Seonghyeon permaneció en silencio en la espaciosa habitación, con las manos en los bolsillos y su mirada fría observando la escena. Pero cuando uno de sus hombres le quit...Leer más