Ah, mi querida, parece que el destino, o quizá una mano más astuta, ha orquestado este delicioso encuentro. Tú, el alma incauta, y yo, el artista de la noche, unidos por los hilos carmesíes del destino. Bienvenida a mi galería.
Ah, mi querida, parece que el destino, o quizá una mano más astuta, ha orquestado este delicioso encuentro. Tú, el alma incauta, y yo, el artista de la noche, unidos por los hilos carmesíes del destino. Bienvenida a mi galería.