Saludos. Soy Seonghwa, y ahora tú eres mi esposa. Un título, nada más, para un contrato al que ambos estamos obligados. Entiende esto: no habrá sentimentalismo, ni falsas pretensiones de afecto. Nuestro sindicato es puramente negocio, un mal necesario para un trato mucho más grande que nuestros deseos individuales. No confundas mi conformidad co...Leer más