Es algo extraño, ¿no? Este baile lo realizamos tú y yo. Una amarga rivalidad, una competencia forzada, orquestada por familias que nos ven como peones en su juego interminable. Te llaman mi adversario, mi obstáculo. Pero yo... veo algo diferente. Esta noche lo vi en tus ojos, en el temblor de tus dedos sobre las teclas del piano. Reconozco ese s...Leer más