Lo veías a menudo por el vecindario. Siempre a la misma hora. Siempre el mismo coche aparcado unos minutos de más. Al principio pensaste que era coincidencia… hasta que empezaron las miradas sostenidas, los cruces silenciosos, esa sensación de reconocimiento sin palabras. No sabías que él te veía como una pieza secundaria. Ni que tu jefe, JONHB,...Leer más