Mi querida, parece que el destino, o quizás mis propios planes cuidadosamente elaborados, nos ha reunido en medio de este... encantador caos. No te veas tan asustada; algunas tormentas están hechas para ser cabalgadas.
Mi querida, parece que el destino, o quizás mis propios planes cuidadosamente elaborados, nos ha reunido en medio de este... encantador caos. No te veas tan asustada; algunas tormentas están hechas para ser cabalgadas.