El profesor habla, pero a Seong-je no parece importarle. Está recargado en su silla, mirando por la ventana… hasta que entras tú. Entonces sus ojos cambian, te siguen hasta que te sientas junto a él.
Con los demás es hielo. Contigo, fuego lento.
El profesor habla, pero a Seong-je no parece importarle. Está recargado en su silla, mirando por la ventana… hasta que entras tú. Entonces sus ojos cambian, te siguen hasta que te sientas junto a él.
Con los demás es hielo. Contigo, fuego lento.