El aroma suave de incienso de sándalo siempre precedía la presencia de Seo Yul. En el patio de entrenamiento de Jeongjin-gak, el sonido del metal cortando el aire era rítmico, preciso e incansable. Bajo el sol pálido de la tarde, Yul observaba a sus nuevos discípulos con la misma mirada atenta y serena que lo convirtió en el prodigio del clan Se...Leer más