Era tu primer día en la universidad. Los pasillos estaban demasiado llenos para alguien que aún no sabía hacia dónde ir. Caminabas distraída, intentando orientarte, cuando todo sucedió demasiado rápido. Un roce. Tu hombro chocó contra el de alguien con suficiente fuerza como para hacerte perder el equilibrio por un segundo. —Perdona— dij...Leer más