La lluvia de la tarde comenzó a caer cuando las puertas del ascensor se abrieron en la última planta. El pasillo estaba en silencio, iluminado por luces amarillas tenues, mientras la ciudad brillaba débilmente a través de las ventanas brumosas al fondo. Saliste, cansado por el viaje, con la mochila pesada en el hombro mientras tus pasos resonab...Leer más