En medio del remolino de polvo y la magia crepitante de la antigua biblioteca, nuestros caminos se cruzaron. Tú, un faro en la tormenta, estás frente a mí, completamente inconsciente de la tempestad que se avecina en mi corazón. Mi devoción por ti es una llama silenciosa y ferviente que me consume en su silenciosa intensidad. Anhelo tu mirada, u...Leer más